

Incluso bajo dificultades financieras, Nissan lanzó al mercado el R34 con nueve opciones diferentes de skyline: los sedán, los coupés, la tracción trasera, los motores de 2.5 litros del GT-S, el emblemático GT-R y las diferentes variantes de cada uno. El GT-R34 montaba el mismo RB26DETT de las anteriores generaciones, pero se le añadió el sistema ATTESA-ETS, un control electrónico de repartirdor del par motor a través de un sensor entre los ejes delantero y trasero con el objetivo de conseguir las condiciones de aceleración óptimas. Se mejoró el sistema HICAS, ahora llamado Súper HICAS, que administrava la potencia a las cuatro ruedas a través de un nuevo software.
La distancia entre-ejes se acortó respecto al R33 para ganar agilidad y se equipó una nueva caja de cambios de 6 marchas (co-desarrollada con Getrag) para aprovechar mejor la potencia. El alerón trasero regulable en altura, una pantalla de cristal líquido en color que informa sobre los datos del vehículo (temperatura del agua y del aceite, distribución del par motor para cada rueda, medidor de fuerzas G,etc.) o un GPS integrado completan todos los detalles para hacer del R34 un coche de ensueño.
Sólo había dos problemas que se le podían atribuir a los Skyline GT-R: el primero y más importante era su elevado peso, por encima de los 1500 kg (aunque en el R34 y en las versiones Vspec se mejoró ese aspecto) que hacía que se desgastasen mucho los neumáticos. El segundo problema fue que Nissan sólo fabricó el Skyline con el volante en el lado derecho del automóvil (por asuntos de ubicación de una de las turbinas del turbo que habría interferido con la columna de dirección si ésta se hubiese colocado en el lado izquierdo)
La distancia entre-ejes se acortó respecto al R33 para ganar agilidad y se equipó una nueva caja de cambios de 6 marchas (co-desarrollada con Getrag) para aprovechar mejor la potencia. El alerón trasero regulable en altura, una pantalla de cristal líquido en color que informa sobre los datos del vehículo (temperatura del agua y del aceite, distribución del par motor para cada rueda, medidor de fuerzas G,etc.) o un GPS integrado completan todos los detalles para hacer del R34 un coche de ensueño.
Sólo había dos problemas que se le podían atribuir a los Skyline GT-R: el primero y más importante era su elevado peso, por encima de los 1500 kg (aunque en el R34 y en las versiones Vspec se mejoró ese aspecto) que hacía que se desgastasen mucho los neumáticos. El segundo problema fue que Nissan sólo fabricó el Skyline con el volante en el lado derecho del automóvil (por asuntos de ubicación de una de las turbinas del turbo que habría interferido con la columna de dirección si ésta se hubiese colocado en el lado izquierdo)
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